Las caídas son uno de los accidentes más frecuentes en las personas mayores. Muchas veces se quedan en un simple susto, pero otras pueden provocar lesiones importantes o ser la señal de un problema de salud.
Lo más importante es no actuar con prisas. Levantar a la persona inmediatamente puede empeorar una lesión.
1. Mantenga la calma y compruebe cómo está
Antes de mover a la persona, haga una valoración rápida:
- ¿Está consciente?
- ¿Respira con normalidad?
- ¿Dónde le duele?
- ¿Puede mover brazos y piernas?
- ¿Hay alguna herida o sangrado?
También es importante fijarse en si está confundida, muy desorientada o parece diferente a como está habitualmente.
2. Cuándo NO debemos moverla
Hay situaciones en las que lo más seguro es llamar al 112 y esperar a los servicios de emergencia.
Llame inmediatamente si:
✔️ Se ha golpeado la cabeza o no sabe si lo ha hecho.
✔️ Ha perdido el conocimiento, aunque solo haya sido unos segundos.
✔️ Tiene un dolor fuerte en la cadera o no puede apoyar la pierna.
✔️ Se queja de dolor en el cuello o la espalda.
✔️ Nota hormigueos o debilidad en brazos o piernas.
✔️ Tiene un sangrado importante.
✔️ Toma anticoagulantes y ha sufrido un golpe.
✔️ Lleva más de una hora en el suelo.
✔️ Tiene dificultad para respirar o dolor en el pecho.
Ante la duda, es mejor pedir ayuda.
3. Si parece estar bien, ¿cómo ayudarle a levantarse?
Si no hay señales de alarma y la persona puede colaborar, ayúdele poco a poco.
Nunca tire de sus brazos ni intente levantarla de golpe.
La forma más segura es:
- Acercar una silla estable.
- Ayudarle a girarse de lado.
- Que se coloque a cuatro apoyos.
- Acercarla hasta la silla.
- Que apoye las manos en el asiento y se incorpore lentamente.
Si aparece dolor, mareo o debilidad, deténgase y pida ayuda.
4. Vigile durante las siguientes 24 horas
Aunque la caída parezca leve, algunos síntomas pueden aparecer horas después.
Esté atento si presenta:
- Somnolencia excesiva.
- Confusión o desorientación.
- Dolor de cabeza fuerte.
- Vómitos.
- Más dificultad para caminar.
- Dolor que cada vez es más intenso.
Si aparece cualquiera de estos síntomas, es recomendable acudir a un servicio médico.
5. Tome nota de lo ocurrido
Anotar algunos detalles puede ser de gran ayuda para el médico y para prevenir nuevas caídas:
- Hora y lugar de la caída.
- Cómo ocurrió.
- Si hubo mareo o pérdida de conocimiento.
- Cuánto tiempo permaneció en el suelo.
- Dónde tiene dolor.
- Qué medicación toma.
Una caída puede ser un aviso
Las caídas no siempre se producen por un simple tropiezo. Pueden estar relacionadas con problemas de equilibrio, debilidad, efectos de la medicación, problemas de visión o determinadas enfermedades.
Si la persona ha sufrido dos o más caídas en el último año, es recomendable realizar una valoración médica y revisar las posibles causas.
Cómo prevenir nuevas caídas en casa
Pequeños cambios pueden marcar una gran diferencia:
- Retire alfombras y cables sueltos.
- Mejore la iluminación, especialmente por la noche.
- Instale barras de apoyo en el baño.
- Utilice calzado cerrado y antideslizante.
- Fomente ejercicios para mantener la fuerza y el equilibrio.
- Revise periódicamente la medicación y la vista.
En resumen
Mantenga la calma, no levante a la persona de inmediato y llame al 112 ante cualquier señal de alarma.
Una caída puede quedarse en un susto, pero también puede ser la señal de que una persona mayor necesita más apoyo y supervisión en su día a día.
Si su familiar empieza a tener dificultades para moverse, necesita compañía o requiere ayuda para las tareas diarias, contar con un cuidador profesional puede aportar tranquilidad y prevenir muchas situaciones de riesgo.
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